Meningitis meningocócica.
 

Meningitis meningocócica.


La meningitis meningocócica es una infección extremadamente grave producida por Neisseria meningitidis serotipos A, B, C, W-135, Y. La enfermedad tiene una distribución mundial habiendo casos esporádicos en casi todos los países, siendo frecuentes los brotes epidémicos. La enfermedad aparece de forma cíclica en África durante los meses secos de noviembre a junio, extendiéndose los focos epidémicos en forma de un ancho cinturón desde Senegal hasta Etiopía. La infección afecta principalmente a personas menores de 18 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad.


Los factores de riesgo de la infección están determinados por varios factores: 1) ser fumador o vivir en un ambiente de fumadores; 2) estar en sitios hacinados o en aglomeraciones de personas; 3) padecer deficiencias inmunitarias que afectan al sistema del complemento (déficit de C5); 4) otros.


La enfermedad se transmite a través de aerosoles, colonizando la faringe en primer término para, posteriormente, producirse un paso a la sangre y desde ahí a las meninges. El cuadro clínico inicial es un síndrome febril, en muchos casos sin focalidad alguna, que en un tiempo variable evoluciona con manifestaciones de irritación meníngea (fotofobia, cefalea, vómitos, rigidez de nuca, estupor, desorientación, convulsiones, etcétera) y en lo casos más graves hay hemorragias subcutáneas y conjuntivales y shock con insuficiencia suprarrenal aguda.


En la actualidad cuando un viajero va a realizar un viaje a una zona endémica o con riesgo de meningitis meningocócica se puede beneficiar de recibir la vacunación. Existen varias vacunas disponibles. La vacuna polivalente que cubre los cuatro serotipos más frecuentes (A, C, W-135, Y) no está disponible en España, pero se puede conseguir como medicamento extranjero. Su eficacia es muy alta pudiéndose emplear a partir de los 24 meses de edad. Se administra una sola dosis (niños menores de 18 meses se pueden beneficiar de dos dosis separadas tres meses) y la revacunación es recomendable cada 3 a 5 años. La vacuna polisacárida frente a los serotipos A y C está también indicada en los viajeros ya que la mayoría de la epidemias se deben a éstos serotipos. Esta vacuna es eficaz en edades superiores a los dos años, se administra una única dosis y la revacunación es cada 3 años. Existe una nueva vacuna conjugada frente al serotipo C que puede ser utilizadas a partir de los 12 meses de edad siendo muy inmunogénica entre los niños de ésta edad. También hay vacuna frente al serotipo B.


Los peregrinos a la Meca deben estar correctamente vacunados y llevar una carta certificando la vacunación.