Gripe.
 

Gripe.


Los virus de la gripe son los responsables de epidemias periódicas, anuales, en la práctica totalidad del mundo. Generalmente las epidemias tienen lugar durante los meses noviembre a marzo en el hemisferio norte y de mayo a septiembre en el hemisferio sur.


La gripe puede ser una infección muy severa, principalmente en las personas mayores de 65 años y aquellas con enfermedades respiratorias o cardiacas. En gente joven y sana la enfermedad suele durar una semana y rara vez tiene complicaciones, aunque bien es verdad que a un viajero le puede arruinar una semana del viaje.


La mejor manera de prevenir la gripe es, de una parte evitar los ambientes cerrados y con aglomeración de personas, y de otra recibir la vacunación. Anualmente la OMS indica la composición de la vacuna de la gripe y el momento idóneo para su administración es a principios del otoño en el hemisferio norte, o 15 días antes del viaje si se va al hemisferio sur.


La vacuna de la gripe está constituida por virus inactivados y también existe otra constituida por virus atenuados, estando ésta última contraindicada en pacientes con inmunodeficiencias severas. Ambas vacunas están contraindicadas en sujetos con alergia grave al huevo. En general es bien tolerada, aunque algunos sujetos tienen un cuadro pseudogripal leve y autolimitado.


Existe en la actualidad la posibilidad de iniciar un tratamiento con aerosol (Relenza) o con antivirales orales (oseltamivir -Tamiflu-) al comienzo de los síntomas gripales pero, en la práctica es un fármaco caro y no recomendable para los viajeros.