Animales marinos.
 

Animales marinos.


Hay una gran variedad de animales marinos que pueden sorprender al bañista.


Las picaduras de medusa y fragata portuguesa provocan justo después del contacto un dolor urente, enrojecimiento e hinchazón, que en los casos graves se acompañan de calambres musculares, nauseas, vómitos y raramente edema pulmonar. En los casos más leves las molestias desaparecen de forma espontánea en unas horas. El tratamiento consiste en lavar la lesión con agua salada, sin friccionar el área de la picadura y evitar el contacto con los nematocistos que pudieran quedar, retirando cuidadosamente los tentáculos. Se evitará el lavado con agua dulce, amoniaco o alcohol isopropílico pues esto puede facilitar la descarga de veneno en los nematocistos restantes. Se puede utilizar bicarbonato de sosa para las medusas y vinagre para la picadura por fragata portuguesa. Además se pueden utilizar analgésicos y antihistamínicos si hubiera mucho picor. Existe una antitoxina específica para el tratamiento de la picadura de la avispa marina australiana (Chironex fleckeri) frecuente en la costa noreste del continente.


El contacto con algunas especies de  anémonas puede producir una dermatitis muy intensa, con posterior formación de úlceras crónicas; en ocasiones se acompaña de dolor de cabeza, estornudos y fiebre. El vinagre puede inactivar la descarga de los nematocistos. El tratamiento con corticoides y antihistamínicos tópicos proporciona alivio transitorio.


El envenenamiento  por conchas cónicas, en el Pacífico, produce dolor, inflamación y sensación de acorchamiento en el lugar de la picadura. En los casos más graves hay debilidad y puede progresar a parálisis respiratoria. Lo habitual es la curación en 24 horas. En los casos graves puede ser preciso soporte ventilatorio.


La dermatitis por esponjas se cree ocasionada por la fricción con el exoesqueleto o el contacto con toxinas. La dermatitis puede persistir durante semanas. Como tratamiento se emplean corticoides y antihistamínicos tópicos.


El contacto con las espinas del erizo de mar puede producir síntomas locales en forma de dolor, enrojecimiento y ulceraciones; y generales como parálisis de músculos faciales y debilidad. Fragmentos de las espinas pueden quedar enclavados produciendo granulomas o lesiones locales que requieren tratamiento quirúrgico.


Las aletas dorsales de ciertos peces (tiburón toro, cazón, pez león, pez araña, etc) están ranuradas y contienen un veneno formado por proteínas inestables capaces de producir reacciones tóxicas y alérgicas. Tras el contacto hay dolor y edema creciente hasta los 60-90 minutos y que desaparecen en 12 horas. Puede producirse una necrosis de la piel y alteraciones generales con arritmias, hipotensión, debilidad y parálisis musculares. El tratamiento consiste en la inmersión inmediata en agua lo más caliente posible que se pueda soportar durante al menos una hora o hasta que cedan los síntomas. Existe una antitoxina específica contra la picadura del pez escorpión en Australia.


En Estados Unidos el tipo de envenenamiento más frecuente es el producido por la cola de látigo de la pastinaca en las costas de California. La herida suele ser profunda quedando fragmentos en su interior. El dolor es muy intenso y posteriormente hay edema local. Ocasionalmente pueden presentarse síntomas generales como calambres, debilidad y arritmias. El tratamiento consiste en la aplicación de un torniquete y el lavado a presión de la herida con agua de mar, la inmersión en agua caliente y el resto de las medidas de sostén necesarias.