Vacunas.
 

VACUNAS.





Las vacunas se emplean para la prevención de determinadas enfermedades infecciosas y fueron descubiertas a finales del siglo XIX, aunque su empleo se había hecho desde la antigüedad en algunas civilizaciones. Las vacunas se administran con el fin de que se desarrollen “defensas” (anticuerpos y/o inmunidad celular) frente a determinados microorganismos, de tal forma que el cuerpo sea capaz de responder de forma más eficaz cuando se pone en contacto con estos microorganismos.


En la actualidad disponemos de vacunas eficaces para más de 20 enfermedades infecciosas y, de hecho, gracias a ellas algunas enfermedades se han erradicado del planeta (viruela) y otras están en vías de hacerlo (poliomielitis). Entre las enfermadades que hoy podemos prevenir se incluyen las siguientes: fiebre amarilla, hepatitis A y B, sarampión, rubeola, parotiditis, meningitis meningocócica, neunomococo, polio, tétanos, tosferina, meningitis por Haemophilus, difteria, rabia, peste, fiebre tifoidea, encefalitis japonesa, cólera, varicela, etcétera.


La eficacia de las vacunas no es del 100 % en todos los casos, esto depende de una parte de la propia vacuna y también del individuo que la recibe. Hay vacunas que precisan una única dosis y otras varias –tres o más- para conseguir una adecuada eficacia. Igualmente muchas vacunaciones dan inmunidad para toda la vida, es decir, no es preciso administrar dosis de recuerdo, y en otras cada cierto número de años (variable de 3 a 10 años) son precisas dosis de recuerdo.


En la mayoría de los países desarrollados toda la población infantil está correctamente vacunada de las vacunas obligatorias. Sin embargo las revacunaciones periódicas se realizan de forma más esporádica y, de hecho, gran parte de la población adulta nunca ha recibido dosis de recuerdo.


Es conveniente y recomendable que el viajero actualice su calendario vacunal antes de realizar un viaje, sobre todo si éste va a ser prolongado o se van a visitar poblaciones con riesgo de adquirir infecciones. En muchos países es obligatorio presentar un certificado de vacunación en regla para poder entrar en el país.


Las vacunas pueden tener efectos secundarios pero, en la mayor parte de los casos, son mínimos y el beneficio que se obtiene sobrepasa el riesgo de no viajar bien vacunado.


Según el destino de su viaje, la época del año, el tipo de viaje, la actividad que va a desarrollar, su situación inmunitaria, las posibles alergias que tenga o la medicación que tome, puede necesitar una vacuna u otra. Por este motivo las recomendaciones vacunales para los viajeros son siempre individuales y deben ser valoradas por un médico especializado en este aspecto.