Tuberculosis.
 

TUBERCULOSIS


Infección crónica causada por micobacterias (M. tuberculosis, M. bovis, M. africanum), con afectación predominante pulmonar, pudiendo afectar al resto del organismo.


La transmisión suele producirse por vía aérea (gotitas de saliva) a partir de un paciente bacilífero (expulsión de bacilos en esputo). En países subdesarrollados con mal control de la tuberculosis bovina se puede transmitir a través de la leche.


Con la aparición del SIDA ha habido un aumento del número de casos y se ha confirmado la presencia de microorganismos resistentes a múltiples fármacos.


Hay tres fases: 1- Infección primaria o inicial (queda sin diagnosticarse en el 95% de los casos) 2- Infección latente (puede durar varios años) 3- Tuberculosis de reactivación. Por ser la forma mas frecuente de afectación describiremos la tuberculosis pulmonar.


Suele ser el resultado de una reactivación tuberculosa, afectando especialmente a los vértices pulmonares. Los síntomas son de leve deterioro del estado general en ocasiones acompañado de febrícula, tos, ligera dificultad respiratoria, derrame pleural y raramente hemoptisis al inicio del cuadro. La evolución dependerá del estado y la edad del paciente siendo mas activa en pacientes con SIDA, diabetes o cáncer.


El diagnóstico se hace con la radiografía de tórax, el cultivo del bacilo en esputo y la prueba de tuberculina (Mantoux).


Hay otras afecciones extrapulmonares como por ejemplo nerviosa (meningitis), miliar (diseminada a través de la sangre con patrón característico en la radiografía de tórax), genitourinaria (renal, vesical, trompas de Falopio), peritoneal y pericárdica, ganglionar, ósea, gastrointestinal, hepática, etc.


La profilaxis se realiza con isoniazida (INH) 300 mg/d, durante 6-12 meses. Está indicado en personas con prueba de la tuberculina que se haya positivizado (induración mayor o igual a 15 mm.) en los últimos dos años, también en los pacientes infectados por el virus del SIDA con una prueba de tuberculina mayor de 5 mm. Con la prueba de tuberculina de 10 mm se indicara quimioprofilaxis a los diabéticos, gastrectomizados, o pacientes en tratamiento crónico con corticoides,  que presenten signos de tuberculosis antigua en la radiografía de tórax. En los niños las dosis que se utilizan son de 10 mg/Kg./d, hasta una dosis máxima de 300 mg.


Para el tratamiento se recomienda la asociación de tres o cuatro fármacos. Las dosis y el tiempo de administración varían según el medicamento, la afectación tuberculosa y el paciente. Cuando aparecen resistencias se utilizan hasta un cuarto y quinto medicamento.