Tosferina.
 

TOS FERINA


Descripción:


Enfermedad bacteriana aguda muy contagiosa, causada por Bordetella pertussis, que cursa con tos paroxística terminando en una inspiración cacareante (gallo).


La transmisión se suele producir por vía aérea, tiene un periodo de incubación de 7-14 días e invade la mucosa respiratoria produciendo un exceso de moco que con el tiempo se hace viscoso.


Comienza con síntomas catarrales seguidos de una tos paroxística típica, después de 10- 14 días, que se puede acompañar de vómitos por lo espeso de las secreciones. La fase de convalescencia cursa con una disminución paulatina de los síntomas pudiendo persistir la tos durante mucho tiempo.


El diagnóstico durante la fase catarral es difícil pues puede confundirse con una bronquitis o gripe, orientando la presencia de leucocitosis con linfocitosis, la ausencia de fiebre y sobre todo el cultivo positivo en las muestras nasofaríngeas.


Las complicaciones son la asfixia, la bronconeumonía y convulsiones en lactantes y hemorragia y edema cerebrales en niños. Por la tos también pueden aparecer hernias umbilicales y prolapso rectal.


Tratamiento:


En los lactantes graves se recomienda la hospitalización. Es necesario mantener una buena nutrición e hidratación y aspirar frecuentemente las secreciones respiratorias. Si hay cianosis hay que administrar oxígeno. No está demostrada la eficacia de corticoides, expectorantes y mucolíticos. Los antibióticos solo están indicados si hay complicaciones bacterianas como otitis media o bronconeumonía.


Prevención:


La inmunización con vacuna difteria-tétanos-tos ferina (DTP) debe realizarse en todos los niños, iniciándose a las 6-8 semanas; si se presentara alguna reacción adversa como encefalopatía, convulsiones, fiebre elevada sin otro origen, llanto persistente, etc contraindicarían la administración posterior de una nueva dosis de vacuna contra la tos ferina. La serie inicial de 3 dosis debe seguirse de una dosis de refuerzo a los 18 meses y otra en la edad escolar.

Los pacientes deben ser aislados en especial de los lactantes susceptibles durante al menos 4 semanas.