Sífilis (lues).
 

SIFILIS


Enfermedad generalizada contagiosa causada por Treponema pallidum, que cursa con diferentes fases (primaria, secundaria, latente, terciaria), pudiendo transmitirse de la madre al feto (sífilis congénita).


La infección se produce a través de la piel y mucosas generalmente por contacto sexual (orogenital, anorrectal) salvo en el caso de la transmisión materno-fetal, pasando a ganglios linfáticos y diseminándose por el resto del organismo.


El periodo de incubación varía siendo habitualmente de 3 a 4 semanas y los síntomas dependen del estadío de la sífilis.


La sífilis primaria consiste en la aparición de un chancro (ulceración) no doloroso, con base indurada y con los ganglios linfáticos próximos aumentados. La localización suele ser en pene, vagina, vulva, cuello uterino, faringe, lengua, recto e incluso en dedos. El chancro desaparece espontáneamente a las 4-8 semanas de adquirida la infección.


Si no tratamos la infección a las 6-12 semanas comienzan los síntomas de la sífilis secundaria, con aparición de exantema maculo-papuloso, lesiones en mucosas, afectación de ganglios linfáticos y lesiones en articulaciones, meninges, renales, óseas, hepáticas y esplénicas. Pueden aparecer condilomas planos y alopecia areata (pérdida de pelo focal con aspecto apolillado).


Posteriormente viene un estado de latencia (sífilis latente) de duración variable, en que los enfermos se encuentran sin ningún síntoma. Este periodo puede durar toda la vida.


En 1/3 de los pacientes no tratados se presenta la sífilis terciaria que puede cursar con afectación de piel (goma sifilítico), huesos y vísceras, con una grave afectación cardiovascular (aortitis, estenosis de orificios coronarios) y con afectación del sistema nervioso (neurosífilis que a su vez puede ser asintomática, con afectación meníngea, tabes dorsal y parálisis general).


El diagnóstico se hará por la clínica y la realización de técnicas complementarias como el examen del exudado de las lesiones al microscopio (examen en campo oscuro), los test serológicos (VDRL, RPR, FTA) que variaran según el estadío, y el examen del líquido cefalorraquídeo.


El tratamiento depende del estadío de la enfermedad, debiendo durante el mismo abstenerse de relaciones sexuales y proceder al examen de  los contactos sexuales del paciente. El antibiótico de elección es la penicilina, pudiendo presentarse tras su uso una reacción llamada de Jarish-Herxheimer que no debe confundirse con alergia a la penicilina. El tipo de penicilina, la dosis administrada y la vía de administración varían según el estadío. Para la sífilis primaria se utilizan 1.200.000 U i.m en cada nalga de penicilina G benzatina en 1 día. En los casos de sífilis secundaria hay que repetir la dosis a los 7 y 14 días. En los pacientes alérgicos a penicilina deberá administrarse tetraciclina. Tras el tratamiento se deberá vigilar al paciente con test serológicos repetidos hasta confirmar la curación. En todo paciente con sífilis deberá descartarse infección por el virus del sida.