Picadura de moscas.
 

PICADURA DE MOSCAS




DESCRIPCIÓN:

La picadura de moscas puede producir cuadros muy variables, desde una simple pápula pequeña hasta grandes úlceras. También pueden actuar como transmisores de distintas enfermedades como leismaniasis, tripanosomiasis africana (enfermedad del sueño), infecciones víricas y bacterianas.


DISPERSIÓN GEOGRÁFICA:

Depende del tipo de mosca. Por ejemplo las moscas de arena tienen una distribución preferente en los trópicos y regiones subtropicales. Se reproducen en distintos hábitats y se han visto tanto a nivel del mar como en los Andes hasta 2800 metros de altitud, en los desiertos y en la selva tropical. La mosca Glossina (transmisora de la enfermedad del sueño) se distribuye en el Oeste y Centro de África (transmitiendo el Tripanosoma gambiense) y en el Este y Sur transmitiendo el Tripanosoma rhodesiense.


TRANSMISIÓN:

Las principales infecciones transmitidas por las picaduras de moscas son leishmaniasis, la fiebre de las moscas de arena (fiebre papataci o fiebre de los tres días) secundaria a a dos serotipos de virus (Nápoles y Sicilia), y la fiebre de Oroya o verruga peruana por la transmisión de Bartonella bacilliformis. La mosca tsetsé (Glossina) transmite la Tripanosomiasis africana.


SINTOMATOLOGÍA:

Dependerá de la enfermedad transmitida, variando desde una afección cutánea localizada hasta una leishmaniasis visceral. Se han descrito urticarias tras la picadura de la mosca de arena (Phlebotomus papatasi y otras especies) especialmente en Oriente Medio.


DIAGNÓSTICO:

Dada la variedad de infecciones transmitidas se hará con una completa historia médica incluyendo zona geográfica, tipo y localización de la picadura y síntomas que presente el paciente. Se podrá completar con la realización de distintos análisis, búsqueda de parásitos en sangre, líquido cefalorraquideo, PCR, etc.


TRATAMIENTO:

Para la picadura en sí se aconseja una limpieza de la herida, seguida de la aplicación de una pomada antihistamínica o un corticoide local. En las infecciones víricas se hará tratamiento de los síntomas y en la leishmaniasis el específico del tipo de leishmaniasis padecido.


PREVENCIÓN:

Las moscas de arena suelen traspasar los mosquiteros y redes normales debiendo utilizar unos mosquiteros con orificios mas finos y por ello más incómodos de utilizar en climas tropicales. Los repelentes químicos (DEET) son útiles cuando se aplican a los mosquiteros y a las ropas pero en la piel son rápidamente eliminados con la transpiración.

Otras estrategias se han intentado con poco éxito tratando de impedir el desarrollo de las moscas o bien destruir los reservorios animales necesarios para la propagación de la enfermedad.