Mordedura de serpiente.
 

MORDEDURA DE SERPIENTE




DESCRIPCIÓN:

De las 3000 especies de serpientes se estima que sólo un 15% son venenosas. La gravedad de la lesión depende del tipo de serpiente, de la cantidad y tipo de veneno inoculado, del sitio de la mordedura y de la edad y estado físico del paciente mordido, siendo mas graves en niños y ancianos.


DISPERSIÓN GEOGRÁFICA:

A excepción de las zonas polares, Alaska, y algunas islas (por ejemplo Hawaii) la distribución es universal. Los crótalos son mas frecuentes en el continente americano, los elápidos en Asia y Australia, las víboras en África, Europa y Oriente Medio, etc.


TRANSMISIÓN:

La mordedura se suele producir en los miembros inferiores o superiores durante su manipulación en tareas de investigación, caza, etc. Es importante reseñar que muchas de las mordeduras se producen al creer que el animal está muerto (por ejemplo cuando tiene la cabeza seccionada del cuerpo) y se manipula su cabeza.


SINTOMATOLOGÍA:

Depende del tipo y cantidad de veneno inoculado y del sitio de la mordedura. Son más graves las mordeduras en tronco y cabeza que las que afectan a miembros. Los venenos pueden tener diferentes modos de actuación. Las clasificaciones de los mismos por su toxicidad (neurotóxicos, hemotóxicos, cardiotóxicos) es muy simple ya que muchos de ellos aúnan varias toxicidades y puede dar lugar a errores en la vigilancia y el tratamiento. Se tiende a clasificar en leves (afectación local exclusiva), moderadas (afectación local y síntomas generales moderados con leves alteraciones analíticas) y graves (afectación local, alteraciones generales y analíticas importantes).

La mordedura de crótalos cursa con dolor urente, edema, eritema (enrojecimiento) o equimosis (lesión hemorrágica). El edema es progresivo y aparece aumento de temperatura en el miembro afectado con piel tensa y descolorida. El efecto máximo del veneno suele ser a los 4 días. Las manifestaciones generales son náuseas, vómitos, sudoración, parestesias, fasciculaciones y en los casos graves hipotensión, alteraciones en el estado mental, coagulación y shock.

En la mordedura por elápidos (cobra, coral) hay poca afectación en el sitio de la mordedura, apareciendo posteriormente parestesias y debilidad en el miembro afectado con progresión de la debilidad que puede afectar a músculos respiratorios. Hay cambios de euforia y aletargamiento y parálisis en los nervios craneales


DIAGNÓSTICO:

Se hace por la historia clínica debiendo recoger en ella, la localización de la mordedura, la hora aproximada y las características morfológicas de la serpiente. Eso unido a la zona geográfica, las marcas de mordedura y los síntomas y signos que presente el paciente puede aproximar al tipo de serpiente y sobre todo si es venenosa o no. Además de la valoración clínica inicial deberán hacerse controles analíticos con especial vigilancia de hematocrito y coagulación.



TRATAMIENTO:

Se debe tratar siempre como una urgencia médica y se debe vigilar estrechamente durante al menos las doce horas siguientes a la mordedura. Una vez que se descarte el envenenamiento (mordedura de serpiente no venenosa o mordedura de serpiente venenosa sin inoculación de veneno) deberá tratarse como cualquier herida punzante.

Entre los primeros auxilios se encuentran: alejar al paciente de la serpiente para evitar nuevos ataques, tranquilizar al mismo, quitarle anillos, relojes y prendas apretadas, hacer un vendaje suave, mantener en reposo el miembro afectado en una posición inferior al corazón y proceder a la evacuación del mismo al centro sanitario más próximo.  No se recomienda la succión, incisión, torniquetes, la administración de estimulantes o frío. En las mordeduras de crótalos se considera útil la aplicación inmediata sobre las marcas de mordedura del extractor de Sawyer manteniéndolo al menos de 30 a 60 minutos. Ya en el centro sanitario y tras una historia detallada con especial atención a las alergias al suero de caballo se deberá poner cuanto antes el antídoto adecuado según el grado de envenenamiento. En las mordeduras por serpiente coral se debe prestar especial atención a las alteraciones respiratorias que pudieran requerir la utilización de oxígeno o la intubación y posterior traqueotomía. Para completar el tratamiento se pondrá la vacuna antitetánica y se iniciará antibioterapia si existiera infección demostrada. Por último indicar que algunas veces es necesario el desbridamiento quirúrgico de las bullas y necrosis superficial.


PREVENCIÓN:

Como normas de prevención se aconseja informarse de la posible existencia de serpientes y de que tipo habitan en el lugar del viaje, llevar calzado adecuado (botas preferiblemente de caña alta), no hostigar a las serpientes y no manipularlas directamente aún después de haberlas matado.