Fractura.
 


FRACTURA


Una fractura se define como una rotura en la continuidad del hueso, aunque debe recordarse que siempre que se rompe el hueso, los tejidos blandos circundantes también resultan perjudicados.


Cuando se produce una fractura, hay que valorar si ésta implica o no riesgo para la vida, en cuyo caso es imprescindible realizar el traslado urgente  a un hospital. En el caso, por ejemplo, de las fracturas abiertas, que son aquellas en las que además del hueso también se pierde la integridad de la piel en la zona, los riesgos de infección aumentan la gravedad de la fractura.


Frente a cualquier lesión traumática hay que consultar con un médico especialista, para que éste pueda hacer una completa valoración de la zona, explorarla radiológicamente, averiguar el alcance de la lesión y así aplicar el tratamiento más adecuado. Entre los tratamientos más comunes están los siguientes:


aplicación de frío en la zona, con placas de hielo, recordando siempre que el hielo nunca se pondrá en contacto directo con la piel. Siempre se cubrirá con una toalla, paño de gasa, o similar, para evitar las quemaduras por contacto.

prescripción de reposo de la zona fracturada

prescripción de analgésicos para paliar el dolor

inmovilización de la zona, con los materiales necesarios

cirugía, en el caso necesario


Hasta que la rotura no se recompone, hay cierto grado activo o potencial de inestabilidad en el lado perjudicado y una inevitable pérdida de la función normal de esta parte.


Una rápida y precisa curación dependen principalmente de una pronta y segura inmovilización a fin de limitar el movimiento de los fragmentos y asegurar la formación del hematoma. Este último es el puente a través del cual se producirá la formación del hueso nuevo.


El período de tiempo necesario para lograr una soldadura segura del hueso depende no sólo de la gravedad de la herida, sino también del hueso o la parte del hueso implicada. Si la inmovilización no es exacta o es insegura, se producirán movimientos que alterarán el hematoma. Ello retardará el proceso de curación o producirá una mala unión de la fractura.


Debido a esto, siempre se recomienda  no practicar ninguna técnica de inmovilización si no se tienen los conocimientos necesarios.