Fiebre botonosa.
 

Fiebre botonosa.


La fiebre botonosa está producida por la bacteria Rickettsia conorii y se distribuye por toda la cuenca Mediterránea, incluida España. La enfermedad se transmite por la picadura de la garrapata del perro (Rhipicephalus spp) y predomina durante la primavera y el verano.


El riesgo principal es durante las estancias en los campos y prados, cuando las garrapatas localizadas entre la hierba –nunca las que están ya adheridas a los perros- saltan en busca de una presa. La picadura no es dolorosa y muchas veces pasa completamente desapercibida pudiendo estar los ácaros adheridos durante varias horas y días.


La enfermedad se caracteriza por la aparición de fiebre alta, un exantema máculo-papular y, a veces, petequial, cefalea, malestar general y debilidad. En las personas mayores la enfermedad puede ser muy grave y algunos casos tienen una evolución tórpida, pudiéndose afectar la práctica totalidad de los órganos.

La manera más eficaz de prevenir la infección es vestir pantalones largos y botas cerradas, así como camisas de manga larga. Si la ropa se impregna con permetrinas el riesgo de picaduras es mucho menor.