Escayola.
 

ESCAYOLA


      El yeso se usa ampliamente para asegurar un entablillado externo, preciso y bien  encajado, de cualquier parte de la estructura ósea humana.


Las indicaciones para el uso del yeso son las siguientes:

Inmovilización de fracturas, que es la utilización más frecuente.

Inmovilización de huesos enfermos y articulaciones.

Corrección de deformidades.

Entablillado de emergencia.


Cuando a una persona le colocan un molde de yeso, éste tarda de 24 a 72 horas en secarse. Hasta que el molde está completamente seco, podría dañarse por presión, y para prevenir esta situación hay que apoyarlo siempre sobre superficies blandas (cojines, almohadas, etc.),  nunca  superficies duras (sillas, mesas, etc.) y colocar entre el yeso y la superficie elegida un tejido permeable, por ejemplo una toalla, que impida  que se acumule la humedad.


Puede notarse el yeso apretando duramente algún tiempo después de su aplicación. Ello puede aliviarse normalmente, colocando sobre una o dos almohadas la pierna o el brazo y moviendo constantemente aquellas articulaciones no cubiertas con el yeso (dedos, codo, rodilla, etcétera).


Durante la inmovilización es muy importante ejercitar  las zonas no incluidas en el molde para evitar la rigidez derivada de la inactividad, reducir la pérdida del tono muscular y mantener la circulación general con el fin de reducir al mínimo el riesgo de complicaciones por trombosis.


Una vez seco el molde estará fuera de peligro de presión, no obstante hay que tener en cuenta  una serie de recomendaciones  para que la inmovilización permanezca segura el tiempo que sea necesaria:


Cuando se esté tumbado o sentado, mantener siempre el yeso elevado y apoyado sobre una superficie blanda.

Proteger el yeso de la humedad, para que  no se deshaga.

No introducir objetos de metal, ni de otro material, que puedan arañar la piel debajo del yeso y formar llagas

No cortar ni romper el yeso,  para no desestabilizar la inmovilización

-   No cargar peso sobre el yeso


En el caso de notar incomodidad con el yeso, dolor en la zona, observar algún derrame, notar los dedos entumecidos, fríos o si resultan difíciles de mover, o bien se nota amoratamiento o hinchazón de la extremidad afectada, consultar siempre con un médico.