Enfermedades por consumo de pescado.
 

Enfermedades por consumo de pescado.


El pescado crudo o poco cocinado puede ser un vehículo de transmisión de algunas infecciones para el viajero. Si bien unas tienen una localización geográfica específica (opistorquiasis, clonorquiasis) otras tienen una distribución mundial y se pueden adquirir en el centro de Madrid u otra ciudad española (anisakiasis).


Opistorquiasis y clonorquiasis.


Ambas son infecciones adquiridas por el consumo de pescados poco cocinados que contienen en sus escamas cercarias de los parásitos. La infección por Opistorchis viverrini es endémica en el sudeste asiático, principalmente en el noreste de Tailandia y Laos, Opistorchis felineus en la Europa del este (Kazakhstan, Ucrania) y Siberia y Clonorchis sinensis en Oriente: China, Japón, Corea, Taiwan, Vietnam y la Rusia asiática.


En general el riesgo para el viajero es pequeño, salvo aquellos que viven largas temporadas en áreas endémicas y consumen pescado con frecuencia.



Gnathostomiasis.


La infección por Gnathostoma spp se adquiere por el consumo de pescado, ranas y serpientes que contienen en sus músculos las larvas de este parásito. Cuando el hombre las ingiere las larvas no llegar a hacerse adultas pero, sin embargo, migran por los tejidos. La infección es endémica en Asia (China, Japón, Tailandia, Malasia, Vietnam, Filipinas, India) y en menor medida en América Central y del Sur.


La presentación clínica es muy variada, debido en la variabilidad de la migración de las larvas, sin embargo las manifestaciones cutáneas son las más fáciles de diagnosticar. Las formas más graves afectan al sistema nervioso central y periférico.



Anisakiasis.


La anisakiasis es una infección parasitaria muy frecuente en nuestro entorno y se origina por el consumo de pescados crudos o poco cocinados que contienen el gusano. La manifestación clínica más frecuente es la mal denominada “alergia al pescado” que realmente es una manifestación de hipersensibilidad frente al Anisakis spp.


En raras ocasiones Anisakis spp. penetra la pared gástrica o intestinal produciendo un cuadro de dolor abdominal y perforación.



Intoxicaciones.


Son varias las intoxicaciones que pueden ocurrir por el consumo de peces o moluscos contaminados y, realmente, es muy difícil distinguir por el color o el olor cuáles están contaminados y cuáles no.


Algunos pescados de la familia Scombridae (atún, bonito, albacore...), cuando están mal preservados se contaminan y tras su ingestión se presentan nauseas, vómitos, cefalea, diarrea, sequedad de boca, urticaria, diarrea y broncoespasmo. Habitualmente los síntomas son autolimitados.


La intoxicación por ciguatera es frecuente en zonas del Caribe, Índico y Pacífico. Los peces que contienen el tóxico saben bien y tienen buen color y textura. Los síntomas aparecen varias horas después de la toma del pescado y consisten en nauseas, dolor abdominal, diarrea acuosa, parestesias periorales y en las manos, prurito, eritema, etcétera. Algunos casos más graves pueden tener alteraciones neurológicas.