Difteria.
 

DIFTERIA


Descripción:

Enfermedad contagiosa causada por Corynebacterium diphtheriae, que cursa con la formación de una seudomembrana fibrinosa, habitualmente sobre mucosa respiratoria y afectación de tejido miocárdico y nervioso, secundario a una exotoxina. También hay una forma de difteria cutánea.

Hay tres biotipos diferentes: mitis, intermedius y gravis. Las cepas no toxigénicas producen una difteria sintomática menos grave. La forma cutánea aparece cuando la bacteria infecta una herida.

El periodo de incubación es de 1 a 4 días. Los síntomas iniciales son dolor faríngeo, fiebre escasa y en niños se asocian nauseas, vómitos, cefalea y escalofríos. La membrana suele ser amigdalar, de color gris sucio, dura, fibrinosa y fuertemente adherida. Cuando la enfermedad progresa la dificultad para tragar, los signos de toxemia y la dificultad respiratoria aumentan, pudiendo producir obstrucción respiratoria completa si la membrana se desprende. La difusión de la exotoxina en los tejidos del cuello pueden dar el aspecto de “cuello de toro”. El diagnóstico se basa en las características de la membrana y por el cultivo. Las complicaciones más importantes son la miocarditis y la afectación nerviosa (parálisis bulbar y de nervios periféricos).

Tratamiento:

Los pacientes con síntomas deben ser hospitalizados y la antitoxina diftérica debe administrarse lo mas rápidamente posible, siempre tras haber realizado una prueba cutánea para descartar hipersensibilidad a la misma. La antitoxina se administrará por vía i.m. o i.v. en dosis variables de 20.000 a 100.000 U. Además se usarán antibióticos a las dosis adecuadas según edad y peso para erradicar la bacteria. La especial vigilancia de la función respiratoria es muy importante así como las otras medidas de sostén habituales (hidratación, control de síntomas cardiacos, etc).

Prevención:

La inmunización activa con vacuna DTP debe realizarse de forma rutinaria en todos los niños y todos los contactos. En los contactos previamente inmunizados solo es necesario una dosis de recuerdo de toxoide tetánico y diftérico adsorbidos.

Ante un brote se deberá: 1.- Aislar y tratar a todos los pacientes sintomáticos.

2.- Remitir las cepas aisladas al departamento de salud local para su clasificación en biotipos. 3.- En los contactos próximos de pacientes con difteria obtener cultivos nasofaríngeos y de garganta. Hospitalizar a los sintomáticos, y a los asintomáticos con cultivos positivos (portadores) aislarlos y tratarlos, el aislamiento se puede interrumpir a los 3 días mientras siguen el tratamiento antibiótico. 4.- Poner una dosis de recuerdo a todos los contactos con toxoide tetánico y diftérico adsorbidos.