MICROBIOLOGIA.


La coccidioidomicosis es una infección producida por el hongo Coccidioides immitis. Es un hongo dimórfico ampliamente distribuido en la naturaleza, principalmente en el suelo, donde habita en forma de micelos constituidos por artroconidias, las formas infecciosas. En los humanos y otros huéspedes animales vive en forma de esférulas de gran tamaño que contienen endoesporas en su interior.


MECANISMO DE TRANSMISIÓN


La infección se adquiere por vía respiratoria tras la inhalación de las artroconidias. En zonas endémicas la infección es más frecuente cuando hay movimientos de tierras o tormentas de polvo. La infección también se puede adquirir con facilidad en los laboratorios si no se manipulan los cultivos del hongo en las condiciones precisas.



PRESENTACIÓN CLÍNICA.


En el 60 % de los casos la infección es asintomática y tan sólo es posible el diagnóstico mediante una prueba de reacción cutánea. En el resto de los casos puede haber un cuadro pulmonar agudo caracterizado por fiebre, malestar general, tos productiva, dolor torácico, artralgias y debilidad que aparece entre los 7 y los 21 días después de la exposición. Algunos enfermos tienen lesiones de eritema nodoso o eritema multiforme. Los hallazgos en la radiografía de tórax son variables: adenopatías hiliares, infiltrados pulmonares o derrame pleural. El cuadro se resuelve espontáneamente en la mayoría de los casos, pero algunos evolucionan hacia la cronicidad.


La infección puede afectar a otros órganos extrapulmonares siendo los huesos y articulaciones, la piel y tejidos blandos y las meninges los más frecuentemente involucrados. Los sujetos inmunocomprometidos (VIH, tumores, mujeres embarazadas, etcétera) tienen mayor susceptibilidad a padecer infecciones diseminadas.




DIAGNÓSTICO.


El cultivo del esputo, pus y otros líquidos infectados, así como los estudios serólogicos (determinación de IgM e IgG) son la base del diagnóstico. Los cultivos requieren medios especiales e incluso inoculación en animales para su confirmación definitiva. El hallazgo en los tejidos de la esférula madura de C. immitis conteniendo las endoesporas es patognomónica. La intradermoreacción indica infección pasada, pero no informa si la enfermedad está en actividad. En los sujetos con infección avanzada o inmunosupresión severa es frecuente la anergia cutánea.


HALLAZGOS PATOLÓGICOS.






TRATAMIENTO.


Los pacientes con formas agudas sintomáticas severas o aquellos con factores predisponentes deben ser tratados con antifúngicos durante varias semanas para controlar la infección.


Los casos con infección diseminada se benefician de un tratamiento de inducción con anfotericina B (convencional o en liposomas) hasta que remiten los síntomas y posteriormente requieren un tratamiento de mantenimiento durante varios meses o de forma continuada si persiste la inmunosupresión.


Algunos casos con complicaciones pulmonares o secuestros óseos se pueden beneficiar de un tratamiento quirúrgico. Las meningitis deben tratarse con altas dosis de fluconazol, itraconazol o/y anfotericina intratecal.

 

Coccidioidomicosis.